martes, 4 de septiembre de 2012

Amazon

En este mes de septiembre se han publicado en versión Kindle La sangre de los crucificados y Muerte dulce, las cuales se pueden comprar por 4,49 euros cada una. 
También ha desembarcado en este mismo formato La ciudad de los ojos grises. Su precio actual es de 3,79 euros en Amazon España, Además, está disponible en Amazon USA, Amazon Alemania, Amazon Francia, Amazon Reino Unido o Amazon Japón.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Luna azul o luna traidora

Dado que no hay luna azul todos los días, la noche del 31 de agosto me dirigí, cámara y trípode en ristre al hombro, camino del Puente de Triana, donde es bien sabido que se puede contemplar uno de los paisajes más bonitos de España.
Algunos curiosos se paraban a tratar de ver en el visor de mi cámara si era capaz de captar parte de la belleza que se mostraba ante nuestros ojos. Tres chicas italianas me preguntaron por la distancia focal y velocidad con la que estaba disparando, una mujer embarazadísima quiso saber si había luna llena (le contesté que sí y que fuera paseando hacia la maternidad, por si las moscas) y una pareja de novios me dijo que la luna todavía no había cambiado de color y eso que habían oído que esa noche había luna azul.
Lamenté tener que explicarles que la luna no iba a tomar un tono azulado ni de coña y que se llamaba así a la segunda luna llena que se daba en un mismo mes, un fenómeno que ocurre cada varios años. La expresión Luna azul es la traducción de Blue Moon, a su vez una mala interpretación de Belawe mone, palabras de inglés medieval. Ya que belawe podía significar betray (traidor) y no blue (azul). Así pues, deberíamos hablar de una luna traidora que se llena cuando ya lo ha hecho anteriormente en ese mismo mes.
En cualquier caso, significó una excusa para fotografiarla en el cielo de Sevilla mientras las brisa del Guadalquivir nos acompañaba a mi cámara y a mí.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Libros de otoño

Los libreros están esperando las novedades literarias de otoño como agua de mayo, con la esperanza de que los títulos que se avecinan ayuden a paliar el crónico descenso de sus ventas. Y la verdad es que tienen motivos para estar ilusionados porque están a punto de desembarcar unas cuantas novelas que a priori tienen muchas papeletas para convertirse en superventas. 
Aunque llegan obras nuevas de Murakami, Maaoluf, Don Winslow, Rushdie, Patricia Cornwell y hasta del mismísimo Ken Follet, permítanme que me centre en el producto autóctono. 
Creo que Misión Olvido de María Dueñas ya está en la librerías. Y pronto llegarán Las leyes de la frontera de Javier Cercas, Donde se alzan los tronos de Ángeles Caso y El tango de la guardia vieja de Arturo Pérez-Reverte. A mi juicio, estas novelas coparán el Top Ten de los libros más vendidos en los últimos meses de 2012. 
A estos títulos, quiero añadir otros dos a los que les deseo mucha suerte: La bibliotecaria de Auschwitz de Antonio G. Iturbe y El silencio de tu nombre de Andrés Pérez Domínguez.
Estos son solo algunos ejemplos de lo que podrán hallar ya mismo en las librerías, donde confío que también puedan seguir encontrándose con La ciudad de los ojos grises.

domingo, 12 de agosto de 2012

Villalpando y mis lecturas

Villalpando ha tenido mucho que ver con mi pasión por la lectura y, como consecuencia, por la escritura. Y es que, de niño, pasaba los veranos enteros en el pueblo de mis padres. Ellos fueron, al fin y al cabo, los que primero me iniciaron en el maravilloso mundo de los libros. 
Cuando era pequeño, aunque cueste creerlo ahora, era bastante enclenque e inapetente. Por eso, los veranos los pasaba en Villalpando con mis abuelos con la idea de que los aires del pueblo me abrieran el apetito. Curiosamente me gustaba la lechuga y recuerdo que mi abuela me escondía los trocitos de carne envueltos en ella mientras me distraía mirando por la ventana cómo pasaban los camiones por la carretera de La Coruña y mi tía Inés me enseñaba a leer las matrículas. 
Las anginas me atacaban con fiereza y enfermaba con facilidad. Lo mejor de aquellos días en cama era que mi padre se presentaba con algún tebeo o con algún libro. Primero fueron los Zipi y Zape, Mortadelo y Filemón. los vecinos del número 13 de la Rue del Percebe, Carpanta... poco después, El Capitán Trueno. Los primeros libros sin dibujos que recuerdo haber leído tenían que ver con los misterios que debían resolver los Hollister. Mi adolescencia estuvo plagada de aventuras que corrí de la pluma de Salgari, de Julio Verne, después de Agatha Christie… a todos ellos los descubrí en la biblioteca de Villalpando durante las vacaciones estivales.
También aquí me sumergí en el mundo lejano y fantástico de los monjes tibetanos recreado por Lobsang Rampa de la mano de mi amigo Carlos Arranz, antes incluso de que nos empezara a gustar las chicas. Tuve la suerte de conocerle a él y a Jesús Seoane en esa edad en que se forjan los caracteres y las personalidades. 
Y mientras otros andaban con toras en la plaza, nosotros éramos unos chavales raros que a punto estuvimos de saltarnos nuestra adolescencia de no ser por que en aquel verano del 79 nos enamoramos de la misma chica... los tres. Pero esa es otra historia... o quizás sea la misma.
Si echo la vista atrás, vuelvo a verme en la rebotica de doña Elvira jugando a las cartas con ellos, escuchando música de Led Zeppelin o de Supertramp, mientras hablábamos de libros o de algunas de las chicas que nos gustaban y a las que no nos atrevíamos a acercarnos. Recuerdo las chanzas ingeniosas de Jesús y las risotadas abiertas y francas de Carlos.  
Son tantos los recuerdos de entonces en Villalpando que me resulta muy complicado ordenarlos. Pensaba en las lecturas y, sin embargo, mi mente trata de rebelarse. Cada vez, me cuesta más dominarla.
Un año me escayolaron un pie por un esguince en el tobillo y tuve que sustituir mis tardes en el polideportivo, jugando al baloncesto, por la trilogía de El señor de los anillos que también saqué de la biblioteca. Y también me viene a la memoria una noche de tormenta en la que los ruidos de los cristales de la vieja casa de la abuela Chon me tuvieron en vela mientras devoraba las páginas de Los renglones torcidos de Dios. 
Desde que publicara Villalpando, paisajes y rincones, un librito con fotos realizadas con más esmero que fortuna, el pueblo de Villalpando ha acogido mis obras con todo su cariño. Y me consta que algunos de sus habitantes, algunos octogenarios, no han leído otras novelas que las mías. Así que, entenderán que es un motivo más para estarle agradecido. Por eso, quiero dejar hoy por aquí algunas estampas poco convencionales de nuestro querido Villalpando.

miércoles, 1 de agosto de 2012

jueves, 26 de julio de 2012

Las novelas más vendidas

Elkar es una cadena con 18 librerías repartidas por Euskadi, Baiona y Navarra que suele publicar semanalmente la lista de las novelas que más vende. Aquí les dejo la lista de ficción de la semana del 17 de julio. Sé que muchos libreros de Elkar están recomendando mi novela. Así que solo puedo decirles una cosa: eskerrik asko, bihotz bihotzez.
LOS MÁS VENDIDOS EN CASTELLANO – FICCIÓN
  1. CINCUENTA SOMBRAS DE GREY  – E.L. James – Grijalbo
  2. EL ABUELO QUE SALTO POR LA VENTANA Y SE LARGO – Jonas Jonasson – Salamandra
  3. CINCUENTA SOMBRAS MÁS OSCURAS – E.L.James - Grijalbo
  4. LA COLECCIONISTA DE SENSACIONES – Blanca Holanda – Bohodon Ediciones
  5. CINCUENTA SOMBRAS LIBERADAS – LIBERADAS - E.L. James – Grijalbo
  6. LA CONJURA DE CORTES – Matilde Asensi – Planeta
  7. LA CIUDAD DE LOS OJOS GRISES – Felix G. Modroño – Algaida
  8. LA SOMBRA DE LA SIRENA – Camilla Lackberg – Maeva
  9. ENREDO DE LA BOLSA Y LA VIDA – Eduardo Mendoza – Seix Barral
  10. EN EL PAIS DE LA NUBE BLANCA – Sarah Lark – Ediciones B

domingo, 22 de julio de 2012

¿Se publica demasiado?

Un interesante artículo firmado por Toni Iturbe en Qué Leer este mes me ha incitado a escribir esta entrada. Es posible que haya quien piense –yo mismo- que no me hace falta meterme en harina, pero uno es cómo es, y si mis reflexiones pueden servirle a alguien, las doy por bien contadas.
Se publican demasiadas novelas.
Si el dato es correcto, durante el primer semestre del año salieron al mercado español 7.644 títulos, incluido La ciudad de los ojos grises (la ficción para adultos representa aproximadamente el 17% del total de libros publicados en este período; nada menos que 46.640). Dicho de otro modo: cada día laborable se han publicado una media de 63 novelas.
Sí, ya sé que hay quien dice que no sobran libros, sino que faltan lectores. Pero ¿qué quieran que les diga? Mientras llegan estos lectores y se incorporen a la lectura todos y cada uno de los 450 millones de los hispanohablantes repartidos por el mundo, mi opinión es que se publica en exceso. Si no, que se lo pregunten a los libreros, a los que se les ofrecen 1.405 novedades semanales (sin contar digitales). Los pobres, en algunas ocasiones, no pueden ni abrir las cajas con los nuevos libros porque no tienen dónde colocarlos (esto lo explica muy bien una entrada del blog de Librería Cámara). O a los comerciales de las distribuidoras, que tienen que vender todos sus productos por igual. O a los periodistas culturales, bombardeados a diario por los responsables de comunicación de las editoriales que luchan por conseguir un hueco en algún periódico o en algún programa de radio para cualquiera de sus autores.
En esta jungla, prevalece la ley del más fuerte. Los grandes sellos tienen más sitio en las mesas de novedades de las librerías, emplean más dinero en promoción y pueden elegir a qué autores publicar. Y por supuesto que cuenta la calidad de la novela pero, en muchos casos, no más que la capacidad comercial que posea el autor para dar a conocer su propia obra. Ante escritos similares, el editor –a tenor de su criterio de ventas- optará por publicar la novela de un personaje mediático antes que la de un desconocido.
Por todo lo que hemos explicado, la venta inicial es fundamental para que la novela vaya aguantando en las librerías. Y, al menos en el arranque, vende más el libro de un concursante de Gran Hermano o el de un showman televisivo que la novela de Pepe Pérez, por muy buena que esta sea.
Obvia y lícitamente, las editoriales se valen de sus propios autores de éxito para promocionar las obras de las escasas apuestas que hacen de autores noveles. ¿Es solo una casualidad que las dos novelas de autoras españolas que aparecen entre las diez más vendidas en Nielsen tengan un fajín con una frase de recomendación de las dos escritoras más vendidas de este país? Por cierto, Nielsen es la única lista de ventas fiable a nivel nacional en lo que se refiere a ranking. Por eso, no estaría mal que los periódicos dejaran de publicar cada uno la suya o, al menos, se guiaran por criterios objetivos.
En este maremagno, ¿cómo dar con la novela que nos apetecería leer? Podríamos decir que siempre nos queda la crítica literaria. Craso error. La crítica, como tal, ha desaparecido. En cierto modo, es lógico. Porque los medios culturales se encuentran en la UVI, mantenidos principalmente por la escasa publicidad que pagan las editoriales, las cuales no van a permitir que se hable mal de ninguna de sus novelas.
Resulta curioso comprobar que la mayoría de las reseñas en medios y en blogs son muy benévolas. Tampoco lo censuro. Quien más, quien menos, sabe el enorme esfuerzo que supone para cualquier autor escribir una novela y luego, encima, publicarla. Además, en muchos casos, son las editoriales –cuando no los propios autores, los que hacemos llegar los libros a periódicos y blogs literarios.
A mi juicio, este es el panorama actual. Y estas son las reglas del juego. Parece que no sean del todo justas, pero son las que hay mientras no cambien. Quizás no está mal que las conozcan los escritores que aspiran a su primera publicación. La inmensa mayoría de los novelistas que consiguen publicar no ven un céntimo de sus ventas. Para un editor normal, vender 2.000 ejemplares de una novela es todo un éxito (aunque parezca mentira, esta cifra está al alcance de muy pocos escritores). Si el autor percibe entre el 8 y el 10% de las ventas, menos impuestos, hagan cuentas. Con suerte: tres o cuatro mil euros por un año o más de trabajo.
Pero, insisto: son las reglas del juego que hay que conocer antes de jugar para no llevarse a engaño. Una vez que se sabe a lo que estamos jugando, invito a todos aquellos autores noveles que lo hagan. Hay veces que también se gana… como en la lotería.