
Ordenando mis fotos, me acabo de encontrar con unas diapositivas que tenía media olvidadadas de uno de mis viajes a Galicia.

Galicia, igual que el resto de las regiones norteñas, se transforma cuando cambia de color.

A mí, personalmente, me gustan igual cuando son grises que cuando se pintan de verde... o de azul, como hoy.

Estas seis fotos sintetizan un poco su espíritu.

Una pareja mirando al horizonte donde se acaba el mundo, el vasto océano, las mochilas de los peregrinos en Santiago, una barca varada en una ría, las mejilloneras o el faenar de las
marisqueiras son sólo algunas estampas sin las que Galicia estaría incompleta.