domingo, 14 de febrero de 2010

El alma de la ciudad

Acabo de leer que Sevilla es la tercera ciudad preferida por los españoles para pasar este fin de semana, detrás de Madrid y Barcelona. No es de extrañar. Sin duda, es una de las ciudades más bellas del mundo.


Cuando se visita Sevilla es fácil no ver mucho más allá de la Giralda, la Maestranza, el puente de Triana, la Torre del Oro o el barrio de Santa Cruz. Es lógico, lo primero que vemos de alguien (persona o ciudad) es su aspecto exterior. Pero en un lugar que rezuma tanta historia es recomendable adentrarse en ella para poder descubrir su alma.

Y ya no voy a hablar de construcciones más olvidadas que las señaladas, como la iglesia de San Luis, el Hospital de la Caridad, el Archivo de Indias o el Museo de Bellas Artes. Por cierto, aunque resulte increíble, parece no saberse que a esta pinacoteca se la considera la segunda de España, detrás del Museo del Prado.
Simplemente, pretendía referirme a aquellos rincones, fuera del circuito turístico, que nos permiten imbuirnos en alguna medida en el alma de la ciudad. Rincones que tienen ese sabor gracias a las personas que los pueblan: las abacerías, las viejas tabernas... o la plaza del Museo un domingo por la mañana.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Me temo que la segunda pinacoteca es el Museo de Bellas Artes pero de Bilbao...

Félix G. Modroño dijo...

Siendo vizcaíno, no seré yo quien lo niegue. Aunque supongo que su temor tiene algo de subjetivo, al igual que las clasificaciones que puedan hacerse: por tamaño, número de obras, calidad de las mismas, origen de los autores... En cualquier caso, tanto la de Bilbao como la de Sevilla son espectaculares y merecen más de una visita.
Un cordial saludo.

Varo dijo...

Me encantó Sevilla la última vez que estuve, allá por noviembre.
Y me gustó aún más esa vista de la Giralda desde el Bar EME; nos dijiste que nos gustaría y así fue.
Un saludo.

Lola Montalvo dijo...

El Museo de Bellas Artes de Sevilla es el más importante museo de arte de Andalucía, considerado el segundo más importante de España, al menos en lo referente a pintura de autores nacionales... sin hacer de menos a ningún otro del país, por supuesto. El de Bilbao no lo conozco y no soy sevillana.
Sevilla es mucho más que lo "típico"; son sus calles en primavera, sus veladores, la gente sempre abarrotando sus calles, sus tapas y sus vinos. Y sí, estoy de acuerdo contigo: la plaza del museo es un bello rincón.
Fantásticas fotografías para abrirnos una ventana a la ciudad.
Besos miles.

Anónimo dijo...

El comentario como segunda pinacoteca el Museo de Bellas Artes de Bilbao responde al recuerdo de una entrevista a Miguel Zugaza (actual director del Prado y del de Bilbao a finales de los 90).

No soy bilbaino ni sevillano, solo pretendía aclarar un dato que creía correcto.

Aunque es posible que esté equivocado, ya que indagando en Internet aparecen como segunda pinacoteca además de los mencionados, la Real Academia de Bellas Artes de Madrid, y San Pio V de Valencia.

Así que cualquiera sabe... Es posible que incluso todas ellas lo sean según el criterio de clasificación utilizado.

Saludos

Félix G. Modroño dijo...

Querido Varo: alguna ventaja tiene que tener haberse pateado la ciudad con cámara en ristre.
Un fuerte abrazo.

Pues sí, Lola:
todas las ciudades monumentales tienen algo detrás que es también muy gratificante descubrir. Un cordial saludo.

Señor anónimo: no se preocupe, todo aclarado. No vamos a discutir por algo subjetivo como bien ha señalado. Usted rectifica y yo también... y tan amigos.
Un afectuoso saludo.

Félix dijo...

Cierto que hay que descubrir rincones y ambientes pero, para los que no vivimos Sevilla, no dejará de ser un elemento turístico más. Con encanto especial pero turístico. Porque para descubrirlo de verdad para disfrutarlo completamente, hay que ser sevillano y eso sólo se consigue con el día a día. ¡Y mira que me gusta Sevilla! (...pero que no me quiten mi Cái).
Cordialmente,
Félix

Feli dijo...

Yo como soy una chica fácil, me rindo ante Sevilla, Granada, Cádiz, San Sebastian, Madrid, Barcelona... mi ciudad preferida es cada una de ella, y otras muchas más que no cito para no aburrir, ni presumir.

Mi preferida es la que estoy en ese momento del viaje, la que me acoge, la que me deslumbra y conecto con su gente, su ritmo.

Mi ciudad preferida es la que disfruto mientras me tomo una caña, me brinda una buena exposición (independientemente de la posición del museo en el ránking de las maravillas), hago un alto en el camino o me ofrece un parque donde juega mi hijo.

Félix G. Modroño dijo...

Así es, Félix: para no ver una ciudad como un turista hay que vivir en ella. Por eso, a mí me resulta imposible ver la Sevilla turística. Aunque lo ideal sería, cunado se visita una ciudad,tratar de verla con ojos distintos a los de la cámara de fotos. Saludos.

Feli, al hilo de lo que le decía a mi tocayo, es muy gratificante disfrutar de las cosas que nos ofrece cada sitio. Y eso lo sabemos los que nos gusta viajar.
Saludos.