domingo, 7 de agosto de 2011

Santa María la Antigua

Bueno, pues todo llega. Hay quienes prefieren la playa, la montaña, visitar monumentos, recorrer países... y hay quienes deciden pasar el grueso de sus vacaciones en un pueblo. Ya ven, hay "gente pa to".
Ese tipo de turismo masificado se lo dejo a quien le guste el jolgorio, no le importe esperar una hora para comer en un chiringuito o hacer fotografías a una atestada Fontana di Trevi. Y no es que no me guste hacer fotos a la Fontana de Trevi, pero busco hacerlo cuando está desierta, en otra época del año y con otro clima. ¿Que no es posible? Mañana lo demuestro. 
El caso es que ya estoy en Villalpando. Y nada más llegar me encontré con que había actuación en la iglesia de Santa María. A pesar de que se derrumbara en 1933, aún mantiene intacto su imponente triple ábside mudéjar de principios del siglo XII. Así que allí que me fui.  
Unas luces hábilmente colocadas sirvieron para que la vieja iglesia rememorara celebraciones de antaño; eso sí: un pelín más laicas. Me imagino la reacción de nuestros ancestros si hubiesen visto bailar la danza del vientre o un tango arrabalero sobre el altar de su querido templo. Pero bueno, esos son pensamientos de quien a veces le traiciona el lado historiado de su subconsciente.

3 comentarios:

madolok dijo...

Viendo tus magnificas fotos y a pesar de los colores tan artificiales que dan las eventuales luces, me he sentido transportada a los siglos pasados, por un instante me vi dentro del relato de nuestro gran amigo Varo (LA PROMESA)y recorriendo con la mirada cada piedra que conserva dentro de sí aún la esncia de la Historia.Bueno, espero recorrer de verdad cada piedra , asi al menos me lo ha prometido nuestro amigo, espero que no se olvide de su promesa y asi me explique toda la Historia de la que soy desconocedora.
Mi enhorabuena por tan magnificas fotos, sabes captar la esencia de los lúgares y eso es lo que hace especial a las fotos.
UN SALUDO MUY CORDIAL

Félix G. Modroño dijo...

La verdad, Madolok, es que cuanto más pienso en la historia de La Promesa de nuestro amigo, más me gusta.
Por cierto, con respecto a tu abuelo, está claro que la mejor universidad la da la experiencia... siempre que se tenga sentido común.
Un cordial saludo.

Varo dijo...

Gracias a los dos por acordaros de mi relato. Hasta me he ruborizado un poco.
Yo también estuve allí el día del festival y me encantó el marco tan incomparable que es Santa María la Antigua. Imaginé lo bien que sonaría un quinteto de cuerda o un piano o una pequeña banda de música... Pero creo que es mucho pedir: los violines no tienen cuernos.
Varo.