miércoles, 5 de noviembre de 2008

Pérfida parca

La muerte suele ser cruel. La mayoría de las veces, traidora. Pepín no la vio venir. Era excesivamente bonachón y, por eso, le pilló desprevenido. Pérfida parca. A sus amigos también nos cogió de sorpresa.
Estuve con él a finales de agosto y tenía una tos fea a la que no le hacía ni puto caso (palabras suyas). No quería ver a los médicos ni en pintura. La semana pasada le ingresaron en el hospital (estoy seguro que obligado) y duró tres días. Si se es un poco bruto, se es con todas las consecuencias. Así era Pepín.
Pepín pertenecía a una de esas familias queridas por todos. Una de esas familias que se caracterizan por su buen corazón. Una de esas familias con las que se ha cebado especialmente la muerte. Pérfida parca. Esteban hace unos meses que enterró a su hijo, fallecido en un accidente de tráfico, y ahora acaba de dar sepultura a su hermano pequeño. Nadie le reprochará que se seque el pozo de sus lágrimas.
Pepín era uno de esos tipos noblotes que andaba siempre de buen humor. Nunca le vi enfadado.
Esta foto se la tomé hace cuatro años. Estaba orgulloso de la edad de su camioneta, con la que hacía el reparto de bebidas a los establecimientos de la comarca. Félix, tienes que hacernos una foto con el camión a todos los que trabajamos con él. Eso me lo dijo este verano. Pero la pérfida parca se ha interpuesto entre el objetivo de mi cámara y la familia Martínez, que ya hace tiempo que no está completa.
Amigo Pepín, puede que esta foto me ayude a recordar tu rostro cuando el tiempo amenace con borrar tu imagen de mi memoria. Pero lo que no conseguirá el tiempo ni la pérfida parca será que todo tu pueblo te eche de menos. Descansa en paz.

4 comentarios:

Varo dijo...

Ayer apuraba una caña en el local de Ventura y miré a su rincón, el rincón de Pepín, junto a la ventana. No pude evitar acordarme de él.
Ahora su rincón está vacío.
Te echamos de menos, Pepín.

Varo.

mucca dijo...

Gracias por la foto, hacia mucho que no le veia.Al enterarme de su muerte,mi primera imagen fue él bajando el lateral de su eterna camioneta naranja con pegatina de KAS, cojiendo una caja mitad cocacola mitad kas naranja y limón.Luego los recuerdo fueron surgiendo a su gusto,la bodega a la que me gustaba entrar para ver como hacian las barras de hielo que comprabamos a trozos para la sangria de la peña.......
Gracias por la foto.

olga anta dijo...

hola, soy Olga. Desconocía tu blog y tus mensajes "atrapados" en fotografías.
Mi tío Pepín siempre será un gran recuerdo.
Muchas gracias por tus alabanzas hacia mi familia.
Hemos llorado mucho pero también hay muchas alegrias que disfrutar. La vida es así, decía mi abuelo Citos, hombre de bondad infinita y del que aprendimos que cuando uno se cae, se tiene que levantar porque la vida sigue con sus penas y alegrias, que maduraran mejor con respeto, humildad y gratitud.
Será estupendo entrar en tu blog para disfrutar de la misma manera que con el blog de Varo, también excelente escritor que refleja perfectamente la realidad.
Os admiro.

Félix G. Modroño dijo...

Hola, Olga:
me alegra tenerte por aquí.
Un afectuoso saludo.