domingo, 3 de octubre de 2010

Los títulos de las novelas

Ignoro si al resto de mis colegas les ocurrirá lo mismo, pero yo tengo serias dificultades a la hora de elegir un título para mis novelas. Supongo que hay veces que el título nace antes que la propia novela y otras en que, a medida que la historia avanza, va surgiendo el título.
Quizás fuese porque mi primera experiencia resultó algo traumática en este sentido. Después de dos años teniendo claro desde el principio como se llamaría mi primera novela, cuando estaba a punto de publicarse lo hizo otra con un título parecido que además ganó un premio, con lo cuál la mía ya no se pudo llamar así. Encontrar un sustituto de emergencia no resultó fácil. Es como si, después de llamarle Pepe a tu hijo durante años tuvieras que cambiarle el nombre. Pongas el que le pongas, para ti siempre será Pepe. Y eso es lo que pasó con La sangre de los crucificados. Aún hoy, no me acabo de acostumbrar.
Distinto fue lo de Muerte dulce. La novela no podía tener otro nombre por el evidente juego de palabras que cualquier aficionado al mus reconocería enseguida.
Ahora ando cerca de terminar la tercera y de nuevo surgen las dudas porque ni tenía título al principio ni lo tengo aún ahora. Sin embargo, todavía no me he obsesionado con él (o eso creo). Bastante tengo con preocuparme en concluirla.
El hecho es que pretendo que la ciudad en la que se desarrolla tenga algún protagonismo en el título, pero sin mencionarla expresamente. Cuando llegue el momento, a lo mejor hasta les pido sugerencias. Esa ciudad es la que ustedes ven en la foto y llevo casi un año escribiendo sobre ella, lo que está provocando que la quiera más si cabe.

8 comentarios:

Lola Montalvo dijo...

Veo que no soy la única que sufre este «mal». Escribo mis cosillas sin que tengan título y cuando las concluyo me veo en la necesidad de buscar un título. En las tres primeras novelas había finalizado la historia sin saber aún cómo titularlas. Luego resultó que lo que elegí fue correcto. Ahora, con la cuarta ya perfectamente enhebrada y en sus primeros capítulos, resulta que ya sé cómo se va a titular...
Te deseo lo mejor, Félix. Seguro que encuentras lo que le vaya bien. Besos miles

Félix dijo...

Ya sabes que lo de titular novelas no es lo mío, así que disculparás que no participe en tu petición cuando llegue el día.
Cordialmente,
Félix

francisco dijo...

Parece un acertijo lo de la ciudad en que transcurre la novela. El reflejo que muestras me ha recordado a Estocolmo. Agua y una gran torre (el ayuntamiento). Pero no creo. Yo para titular mi única novela, recé, me concentré y abrí la Biblia al azar, y allí encontré una frase que -si no para otros- para mí fue, claramente, un título dictado: era extrañamente preciso. Era el verdadero nombre de la cosa. Hay que tener en cuenta que, según la Biblia, nuestro nombre está escrito desde siempre en un libro. Por tanto, cada libro tiene ya un título: sólo hay que dar con él. Un abrazo. Pachi.

Félix G. Modroño dijo...

Enhorabuena por la publicación de Sanatio, Lola. Y dichosa tú al alegir los títulos correctos. Saludos.

Hombre, Félix. No digas eso que no eres tan malo con tus sugerencias. De hecho me ayudaste mucho. Ese relato que leíste se llamará El desafío.
Un abrazo.

Quizás lo planteé como un acertijo, Francisco. Porque me cuesta hablar de la novela hasta que, al menos, no la termine. Como pista, mejor que en los reflejos, mira el fondo. De todos modos, el miércoles te lo diré en persona. Es lo que tenemos los bohemios frustados... cualquiera que nos oyese... ¡ah! y probaré con la Biblia aunque no sé, no sé. Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Yo tengo un problema parecido, Félix. La única novela en la que no tuve dudas y espero que si algún día llega ser publicada nadie le cambie el título, es mi opera prima: "El enigma de los vencidos".

Eso sí, con la segunda me las vi y me las desee para encontrar un título. Al final hice una lista de más de veinte títulos y me quedé con el que menos me disgustó, que afortunadamente con el tiempo me ha ido gustando más: "El color de la maldad". De todos modos, llegado el caso creo que tendría menos problemas en cambiar ese título si algún editor lo sugiriera.

La tercera tiene un título provisional y todavía estoy con el primer borrador, así que de momento no me preocupo mucho. Pero vamos, que esto de los títulos es un verdadero problemón.

Un abrazo y feliz fin de semana.

Sergio Pampliega Campo dijo...

hola Félix.

Acabo de leer en el "último post" que estuviste en la última feria del libro de Bilbao, este año, como el anterior... ¡pues vaya pena no haberte visto!... Para la próxima vez que por aquí vengas presentando o no un libro... sería un gusto intercambiar contigo algunas palabras.
Bueno, y lo de buscar un título para un libro... yo encantado ¿cómo se puede ayudar para eso??
:-)))

E igual es de tramposos decirlo... pero la foto es de Bilbao, ¿verdad? De una de las últimas adquisiciones de Bilbao... :-))

Saludos

Félix G. Modroño dijo...

Hola, Armando:
conocía por tu blog el título de tu primera novela y, desde luego, es muy bueno. Estoy seguro de que el texto estará a la altura del título. Ya sólo falta un pelín de suerte para publicarla. Un abrazo.

Hola, Sergio:
lo cierto es que, salvo fuerza mayor, mi intención es acudir todos los años a la Feria del Libro de Bilbao. De todos modos, tendré que ir antes y prometo invitarte a un café. Así que ese será el momento en que te pida tu opinión sobre mí título. Y sí,es Bilbao. Un cordial saludo.

Anónimo dijo...

"El espejo de la ría"