miércoles, 29 de abril de 2009

Ojos moros

Hoy es el cumpleaños de Pilar. Ella tiene la dulzura y la raza de las mujeres del sur. De su belleza, no puedo hablar… no sería objetivo.
Conserva el embrujo de los ojos moros. Sí, es de Granada. No podía ser de ningún otro sitio. De Salobreña, en la costa granadina. De la misma costa que vio alejarse a Boabdil entre lágrimas.
Ella me ha aportado la estabilidad necesaria para afrontar cierta clase de retos, como escribir dos novelas.
Cada vez que la miro, me siento feliz por tenerla a mi lado.

9 comentarios:

J.T. Palacio dijo...

Después de agradecerte tú visita, comentarte que ha sido un placer ver tus fotos de Sevilla y el cariño que tienes a esta tierra. Seguro que algún día que pases podremos seguir hablando de esta afición común y de tus libros. Suerte con ello amigo.

Fernando dijo...

Afortunado, sin duda.
Pero, por lo que dices, no sólo por su belleza.
Por cierto, el fin de semana pasado había una persona en el Polideportivo de Getxo, cerca de mi casa, leyendo Muerte dulce; siempre me gusta curiosear lo que leen los demás, pero en este caso me llamó la atención la portada.

Félix G. Modroño dijo...

Javier y Fernando,
una de las cosas que más me gratifican de mi "reciente" faceta literaria es el conocimiento de personas que han sabido desarrollar su vertiente creativa de manera tan artística como la vuestra. Un fuerte abrazo.

MADOLOK dijo...

Enhorabuena, por haber encontrado la persona adecuada para recorrer junto a ti el camino de la vida . Espero que puedas reflejarte en sus ojos , esos bellos ojos moros, durante muchos años.

madolok

Félix G. Modroño dijo...

Hay algunas estaciones en la vida por las que sólo pasa un tren.

Miguel Sáenz de Santa María dijo...

Y muchos nos alegramos de verte tan bien,
...y a ella tan guapa, claro.
Besos

Myriam dijo...

Ojos y alma bonita, que es lo mejor.
Tú último libro. según mi hija, mejor todavía que el primero.Yo aún no he podido leerlo, estoy deseando.
Sigo recomendandolo a todos mis conocidos.....

Félix G. Modroño dijo...

Totalmente de acuerdo, Myriam. Por ahí anda, ensayando con su saxo.
Un afectuoso saludo para tu hija y para ti... y gracias mil.

Anónimo dijo...

ES DIFICIL CONOCERLA Y NO ENAMORARSE DE ELLA. TIENES MUCHA SUERTE