
Mi doctor Zúñiga -protagonista de La sangre de los crucificados- no podía impartir sus clases en ningun otro lugar. Aquí les dejo algunos de los escenarios por los que se movió trescientos años antes de que lo hiciera yo. Por cierto, Rubén Castillo Gallego ha reseñado en su blog (http://rubencastillo.blogspot.com/2008/12/la-sangre-de-los-crucificados.html) una critica, previamente publicada en el suplemento cultural Deitania, sobre mi novela. Palabras como las suyas me animan a trasnochar ante las teclas y seguir adelante. Gracias Rubén... de corazón.


se divisaban las torres de la iglesia de San Millán y de la catedral.

que se batían a espada en la vecina calle del Desafiadero.

en la que su maestro Pablo Alonso le enseñó ciencias ocultas.

Aquí apareció el primer cadáver.

fray Luis de León y el doctor Zúñiga, entre otros.

Don Fernando leyó muchos de sus libros.
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